Siervo de Dios José Antonio Plancarte y Labastida

Sin duda, unas de las palabras más hermosas que se hayan oído en toda la existencia del mundo, palabras que al oírlas todavía nos causan un gran sentimiento, palabras pronunciadas por nuestro querido padre fundador José Antonio Plancarte y Labastida. Estudio la primaria en Morelia, después se trasladó a Puebla donde permaneció por muy poco tiempo.

Posteriormente, se fue a Inglaterra de 1856 a 1862 donde estudio en el Colegio Santa María de Oscott ahí estudio durante 6 años la carrera comercial pues su sueño era administrar los bienes de su familia; aprovechó además para tomar cursos de ingeniería, geografía, física, dibujo, mecánica, astronomía, historia, música, etc.

Aquel prometedor hombre de negocios, después de no pocas luchas interiores opta finalmente por abrasar el Sacerdocio y paso a Roma para sus estudios eclesiásticos en el Colegio Romano, teniendo como residencia la Academia Eclesiástica, donde estudio latín, filosofía, francés, etc. de 1862 a 1865. Recibió la ordenación Sacerdotal en Tivoli, Italia el 11 de julio de 1865 de manos de Mons. Carlos Cigli, Obispo de Tivoli gran amigo dela academia Eclesiástica en Roma y su primera misa fue celebrada el 13 de junio de 1865 sobre el altar se San Luis Gonzaga en la iglesia se San Ignacio en Roma. Con la bendición del Papa Pio IX regreso a México el noviembre de 1865 dispuesto a consagrarse en cuerpo y alma al bien de su querida patria.

Fue abad de la Colegiata de Guadalupe en la ciudad de México del 8 de septiembre de 1865 hasta su muerte. Fundador de la congregación de Hijas de María Inmaculada de Guadalupe, el 2 de febrero de 1878 en Jaconá Michoacán, cuyo fin principal es la educación Cristiana de la niñez y de la juventud especialmente de la mujer; la asistencia a los enfermos y a los ancianos: las misiones y las catequesis extra-escolar. Fue llamado a la casa del Padre Celestial el 26 de abril de 1898, sus restos descansan en la Cripta de Abades de la nueva Basílica de Guadalupe..

"Te amo, señor, con todo mi corazón, con todas mis fuerzas, con toda mi alma, quiero ser tuyo, verdaderamente tuyo, solo tuyo y probártelo con mis obras más que con mis palabras"